Cómo preparar Jamón Glaseado con Piña y Miel
Este jamón glaseado con piña y miel es un plato festivo que combina salado, dulce y especias en cada bocado. La superficie dorada y lacada esconde lonchas jugosas que se empapan de un glaseado aromático, con notas de mostaza, cítricos y clavo. La piña aporta frescura y un toque tropical que equilibra la intensidad del jamón, creando una salsa brillante y pegajosa perfecta para mojar. Es ideal para celebraciones, porque rinde mucho, se corta con facilidad y deja la cocina perfumada. Además, admite prepararlo con antelación y darle el último barniz al final. Con algunos trucos sencillos, conseguirás un acabado profesional y una mesa que impresiona sin complicaciones.
1. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Forra una bandeja profunda con papel de aluminio para facilitar la limpieza y coloca una rejilla encima (si no tienes, usa una cama de aros de cebolla o trozos de piña).
2. Seca bien el jamón con papel. Con un cuchillo afilado, marca la grasa en forma de rombos sin llegar a la carne. Si usas clavos enteros, pincha uno en cada cruce de rombos para aromatizar y decorar.
Continua en la siguiente pagina
e agua, opcional para espesar (1 cucharada + 2 cucharadas)
